Voy a repartir mis alas para todos… Quiero que el mundo vuele con mi
energía… Aquel que no tenga alas que las tenga pronto… y aquel que ya
tiene, que me haga compañía. Quiero dar mi amor hacia todos, llenar los
corazones vacíos de alegría. Quiero comprar tristezas y dibujar
sonrisas. ¿Podré hacer yo todo eso? Quien dice, quizás ya lo esté
haciendo… (Nínawa)
Y sin dudas lo hizo. Esto escribía en sus
momentos de intimidad y contemplación de la verdad. Esa verdad que juró
servir personal y profesionalmente, con resonancias bautismales. Y la
Virgen María estaba allí, siempre presente en sus pensamientos, en sus
ruegos, marcando el paso de su condición de mujer católica comprometida.
Su amor a la Madre del Cielo fue madurando tanto en la raigambre
católica de su familia como en el ambiente siempre recordado de su
colegio Nuestra Señora del Huerto. ¡Cómo disfrutaba participar de su
fiesta todos los 2 de julio!, nos cuenta su amiga Verónica. Estuvo
especialmente consagrada a la Inmaculada Madre del Corazón Eucarístico
de Jesús. Ahora está junto a Ella, sintiendo eternamente sus latidos
maternales. También se ha abrazado a sus amados patrones San Charbel,
Santa Rafka, San Marón, San Namtala y su amiga confidente Santa Teresita
del Niño Jesús. Fue precisamente la Santita de Lisieux la que
transformó su alma, tras su paso por Francia.
Su prematura
muerte enlutó los micrófonos y las pantallas de TV de todo un país. Tuvo
vocación de faro, estrella y aljibe, pues iluminó, brilló y consoló con
el Agua Viva que le donó la Luz del mundo. Una dama con todas las
letras, dama del imperio de las “rosas de Lisieux”, que se alzó como
“cedro del Líbano”, inconmovible, para sostener los valores de una
juventud hambrienta de verdad, bien, belleza y unidad. Fue una férrea
defensora de la fe, con perfume de mujer. Incansable buscadora del amor
verdadero, con la complicidad de la Virgen a quien ganaba con promesas
siempre cumplidas. Todo en ella tenía resonancias de eternidad, de beso y
abrazo, aquello que hacía del encuentro cotidiano un recuerdo
inolvidable. Nuni fue lisa y llanamente el fragor del periodismo en
gracia de Dios, imponiendo la dulzura y la paz, sin menoscabar la verdad
y la caridad, muchas veces en el grado heroico que le imponía el perfil
actual de los Medios.
Nínawa Daher nació el 3 de octubre de
1979 en la ciudad de Buenos Aires. Sus padres son libaneses, Ghandour
(quien llegó a la Argentina a los 24 años) y Alicia Daher (quien nace
apenas 14 días después del arribo de sus padres a nuestro país). Tiene
una hermana, Sumaia. Su mamá Alicia y su íntima amiga Sheila nos han
inspirado con generosidad pronta y agradecida para la realización de
esta sencilla nota para Todo María. Nínawa Daher se graduó del colegio
secundario Nuestra Señora del Huerto en 1997, con el mejor promedio de
su clase. Se recibió de abogada, con diploma de honor, en la Universidad
de Buenos Aires en 2003. Además de sus títulos en periodismo y
abogacía, “Nuni”, como le decían, era trilingüe (hablaba fluidamente
inglés, árabe y francés). Nínawa es el nombre árabe de la ciudad bíblica
de Níneve en la antigua Asiria. Y este nombre descubre fragancias
nuevas cuando se sabe que Nuni amó profundamente su raíz libanesa,
orgullosa de nombrar al Líbano como el país donde caminó Jesús y María,
donde caminaron profetas antiguos, emperadores, reyes… y sus amados
padres.
Con justicia y admiración, su madre nos la descubre,
entre otras cosas, como una hija que “soñó con ser una mujer respetada
por su inteligencia y sus valores. Soñó con hacer un periodismo con
valores inclaudicables, de recupero de la familia, la ética y la
espiritualidad en un tiempo en el que le resultó muchas veces difícil o
poco propicio. Dueña de una belleza interior y exterior que la
distinguía siempre vivió sintiendo que su belleza, su salud, su
inteligencia y sus aptitudes eran una simple concesión de Dios a su alma
que habitaba ese cuerpo. Fuerte en sus convicciones, apasionada e
indoblegable se abrió camino y muy rápido se ganó el afecto y el respeto
de sus colegas y de un público llamativamente heterogéneo respecto de
las edades de las personas que la seguían”. “Demostró que la ética, los
principios morales, la defensa de la familia, las convicciones y el
respeto por el otro tienen espectadores. Demostró que la espiritualidad,
las buenas costumbres, el respeto por la mujer, por el derecho a la
vida, por la salud, por la enfermedad y por la igualdad de oportunidades
no han pasado de moda…”.
Trayectoria, con fibra mariana
Siendo abogada brillante, quiso capacitarse profesionalmente en
comunicación social e ingresó al Taller Escuela Agencia de Periodismo,
TEA. El periodismo ocupó gran parte de su vida laboral, se desempeñó en
varios programas de radio y televisión. Su primera aparición televisiva
fue en el año 2002 conduciendo el programa “Desde el Aljibe”, por Canal
7, en el que se presentaban diferentes expresiones y actividades de la
colectividad árabe en la Argentina. Se desempeñaba como periodista de
noticias internacionales en el canal argentino C5N, desde su creación en
2007. Fue enviada especial de este canal para cubrir las giras
presidenciales de Cristina Fernández. Acompañó a la presidente en todas
sus giras por América, Europa, África en noviembre de 2007 y países
árabes en 2010. A partir de 2010, fue conductora de Resumen de
medianoche, el noticiero de la madrugada del canal. Daher fue
coordinadora de las Áreas de Juventud de ADISC y FORO, y Secretaria de
Desarrollo Socio Cultural de la Mesa de Concertación Juvenil de la
Ciudad de Buenos Aires.
Realizaba actividades solidarias desde
los 13 años, con clara vocación apostólica. De hecho, apadrinó a un
niño de la calle desde que él tenía 5 años. Su extraordinaria capacidad y
notable sensibilidad social, la llevó a asumir con reconocida eficacia
su trabajo en la Juventud de la colectividad Libanesa – JUCAL- y en la
Juventud de la Confederación de Entidades Argentino Árabes –FEARAB–,
ocupando los cargos de secretaria general a nivel nacional de la JUCAL y
de la Juventud FEARAB entre el período 2002-2004 y posteriormente el
cargo de Presidente de la Juventud FEARAB Buenos Aires; fue
Vicepresidente de la Juventud FEARAB Argentina y Secretaria de Acción
Social a nivel nacional. Participó como ponente en seminarios y jornadas
sobre diferentes temáticas, tales como el diseño de políticas públicas,
el análisis de los acontecimientos en Medio Oriente y el mundo árabe,
los derechos humanos, la campaña por un periodismo con valores y la
participación política de los jóvenes.
Pero, sobresaliente fue
su apostolado de la sonrisa y la caridad, animada por una de sus citas
favoritas de Santa Teresita de Jesús: “Cuando no siento nada, cuando soy
incapaz de orar y de practicar la virtud, entonces es el momento de
buscar pequeñas ocasiones, naderías que agradan a Jesús, más que el
dominio del mundo e incluso el martirio soportado con generosidad. Por
ejemplo, una sonrisa, una palabra amable, cuando tendría ganas de
callarme o de mostrar un semblante enojado”. Por eso nunca ocultó su fe,
frente a la vorágine ideológica liberal que inunda los medios de
comunicación. En Twitter se presentaba a si misma como “católica,
abogada y periodista”. Era como si todo el esplendor de la catolicidad
del Tercer Milenio se concentrase… en su sonrisa esplendente.
Premios
Nínawa recibió el Faro de Oro a la Revelación Periodística en TV; la
Gaviota de Oro a la Revelación Femenina 2009 y la Distinción Ugarit a la
Joven Revelación 2006. Entre otras cosas, la Liga de Madres de Familia
le entregó el premio post mortem Santa Clara de Asís, por su
trayectoria. De acuerdo con la fundación, "estos premios se conceden a
los diferentes Medios de Comunicación Social que se destacan por su
idoneidad profesional difundiendo la educación, los valores de la
familia y una sana recreación".
En Sesión de la legislatura de
la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de Alicia Daher y aplausos
reiterados, se votó por unanimidad la Ley por la cual se instituye el
día 3 de Octubre Día del Joven Argentino Árabe en memoria de Nínawa
Daher. A ocho meses de su ausencia física, Nínawa ha sido premiada post
mortem como muestra del cariño ganado entre colegas, amigos y miembros
de la comunidad árabe. Entre los premios que recibió recientemente se
encuentra la mención en el Martín Fierro 2011 a la Labor Periodística en
Conducción Televisiva y el Premio San Jorge, otorgado por la Federación
Argentino-Árabe de la Provincia de Santa Fe. La Juventud de FEARAB,
reunida en la ciudad de San Luis el pasado 3 de septiembre, decidió en
asamblea celebrar también el 3 de octubre de cada año como el “Día del
Joven Argentino-Árabe”, en conmemoración al nacimiento de Nínawa.
Fallecimiento
En la noche del 9 de enero de 2011, falleció Nínawa siendo víctima de
un accidente de tránsito en el barrio de Retiro en la Ciudad de Buenos
Aires mientras se encontraba de vacaciones. El 27 de agosto del mismo
año de su muerte, una estrella fue colocada por el gobierno de la ciudad
de Buenos Aires en el lugar del accidente. El recordatorio se realizó
en Avenida Ramón Castillo y Av. 9 de Julio. Contó con la presencia del
Ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, el
entonces presidente del Grupo Infobae, Daniel Hadad, y la diputada
nacional Gabriela Michetti. Durante el acto, al que se acercaron
familiares, amigos y allegados de Nínawa, el Coro Kennedy cantó el tema
"Honrar la Vida". También hubo una suelta de globos blancos y se
entregaron becas con el nombre de la periodista fallecida a chicos con
capacidades especiales.
Testimonios admirables
El Club
Gente de Prensa expresaba: “… Asumió con entrega su misión periodística
y manifestó en su tarea su fe católica con afán de servicio”. El
periodista Esteban Pittaro, corresponsal de Crónica Blanca, de la cadena
radial española COPE, reseñaba con profunda emoción y reconocimiento: “
Su testimonio tanto de periodista como de mujer de fe, nos conmovió.
Desde casos en los que se negó a presentar al aire noticias en las que,
con objetivos sensacionalistas, se cuestionaban pilares de la fe
cristiana, a otros en los que sentó precedente en su canal al querer
asistir a misa en día de precepto, vivió con una clara pretensión de
coherencia en un medio siempre difícil para los jóvenes con firmes
ideales. Por su fe, recibió sarcásticas burlas de pares, incluso al
aire. Pese a esto, motivo por el cual recibía decenas de mensajes de
apoyo, supo conservar su puesto siempre reaccionando de la mejor manera:
con la voluntad de informar y de acercar la Verdad. “En enero, tras la
amargura inicial, reflexionamos. Y sentimos la impresión de que habíamos
conocido a una santa. En el homenaje de los 40 días, nos llevamos la
certeza de que así fue. Si algo hay llamado "fama de santidad", ahí lo
presenciamos”
Su intuición de mujer se potenciaba por la luz de
la fe a través de la cual juzgaba todo. Entre uno y dos meses antes de
su partida Nínawa escribía: “Como no sabemos cuándo quedaremos
inconscientes o cuando se terminará nuestra vida, debemos dar amor,
ofrecer paz y ser felices, siempre” (…) “La gente cuando ve la muerte
cerca, se pone más buena, más humilde y más creyente. ¿Por qué no
vivimos siempre como si fuéramos a morir?”. Con entusiasmo manifestó su
afán por mejorar el ambiente de los medios de comunicación y su
inquietud por defender la vida desde la concepción. Hoy, el eco de su
corazón sigue palpitando en innumerables gestos de amor, que todo lo
hacen sublime. Nuni sublimó lo cotidiano con el milagro, el misterio y
la poesía.
Consultado al respecto, Hugo Chantada, de larga
trayectoria en el diario La Prensa y fallecido al día siguiente del
homenaje que se realizara a los 40 días en memoria de Nínawa, comentó:
“¡Con qué valentía defendía los valores cristianos, le costaba mucho en
un ambiente desfavorable! Hay que pensar que ahora está en buena
compañía, pero las separaciones cuestan”. ¡Y cómo cuestan! Pero,
indagando en el espíritu de Nuni todos finalmente encontramos la
respuesta: En un escrito suyo dedicado a su “Querido Jesús”, expresa con
lírico candor: “Me hubiera gustado ayudarte a cargar la cruz aquel
triste día en Palestina. (…) Me hubiera gustado estar allí presente,
caminando junto a vos, impidiendo que te lastimen con esos latigazos de
la vergüenza. (…) Me hubiera gustado ser Verónica, y cubrirte el rostro
con un paño de tela, para que me quede siempre en mis recuerdos. (…)…tú
me dirás: "Era la voluntad de Dios"; "Sin mi muerte, no hubiera habido
resurrección"… Sí, Jesús, lo sé. Sin esa tragedia, no hubiera habido
mensaje. …Será cuestión de esperar, como en la Semana Santa, el momento
de la Vida, de la Resurrección, de la Pascua verdadera. Ya llegará, así
como al tercer día llegó para vos, mi querido Jesús”. (Nuni)
Así es, cuando pensamos en su muerte, recordamos… “sin esa tragedia, no
hubiera habido mensaje”… Será cuestión de esperar “nuestro tercer día”
de la resurrección y del reencuentro con ella.
Cuando Nínawa
visitó Medio Oriente se conmovió al llegar a Canaá, donde María pide a
Jesús el primer milagro. El vino en los Santos Evangelios es símbolo de
la alegría. Y quién como Nuni supo de esta embriaguez divina que es la
alegría espiritual en las tinajas de cada encuentro. “Toda su vida fue
una lucha entre el amor en la tierra y el amor en el cielo”, escribe
consternada su hermana Sumaia, junto a mil palabras que develan a su
hermanita Ninawa dejando una estela nítida en su vida: a su paso
cambiaba los corazones. “Desbordaba de esa alegría de estar en gracia de
Dios”, remarca su íntima amiga Sheila. Su recuerdo nos enseña a ser
hostias blancas, frágiles, sólo fuertes en ella. Ciertamente su madre
Alicia expresa con dolor "que todavía estamos como desafiando su
ausencia", e intentan ser fuertes. Y lo serán, pues han divisado aquel
horizonte mariano donde la memoria de Nínawa será refugio para el dolor
sobrenaturalizado, aquel que inunda de misteriosa paz y de gracias
especiales. María ha de ser aquel Refugio que sólo logran aceptar los
que han vivido junto a Ella, la Madre del Dolor y del Gozo santificador.
El anhelo de su hermana Sumaia puede darse por iniciado: este tiempo de
penumbras se tornará en el brillo más maravilloso jamás visto,… al
amparo de María.
Santa Teresita de Lisieux prometió pasar su
cielo haciendo el bien en la tierra, con una lluvia de rosas (de gracias
especiales) y, sin dudas, ha encontrado en Nuni a su mejor aliada. Sólo
basta pedirlas. Por esto y por tanto más, Nínawa se ha convertido en la
hermana espiritual de todos los periodistas católicos de Argentina y
del mundo. Que Nuestra Señora del Líbano, en Harissa y la Virgen de
Bechwet en el Bekaa conceda a su familia y a todos los jóvenes el ímpetu
de esta mujer de porte imperial y virtudes de humilde Sierva de Dios,
con dignidad de mujer loable. Bien se puede aplicar a Nuni las
exquisitas palabras del Dante: ella fue, es y será “mujer, lirio por
cuya fragancia se va descubriendo el buen camino”. Nínawa Daher,
intercede por nosotros. Amén.
Lic. Francisco Javier del Corazón de Jesús Correa
franciscojaviercorrea@hotmail.com
Artículo publicado por Francisco Javier Correa en la Revista "Todo María" del mes de diciembre.